31 diciembre 2014

¡Feliz 2015!

Bueno, aunque no soy muy de celebraciones navideñas, y me parece una chufa toda la parafernalia que rodea a estas fechas, me voy a estirar un poco con una felicitación (catastrófica) a ver si el año que entra se presenta un poquito mejor, porque este ha sido duro, muy duro en todos los sentidos. No voy a hacer una lista de propósitos, porque sé que no voy a cumplir ninguno. En todo caso, intentar ser mejor persona porque a veces reconozco que soy infumable, ja ja... y darle caña a mi curso autodidacta de japonés (¿qué saldrá de esto? cualquier cosa XD). Llevo casi un año, y aunque voy muyyyy despacio, me siento orgullosa de mis pequeños avances.

Estoy agudizando mi oído con el idioma gracias a grandes maestros como Misaki Takahashi y Onodera Ritsu, y estoy aprendiendo frases tan indispensables como "Detente, pervertido", "¡Soy un hombreee!" y "¡Qué demonios!". Ja ja ja....

Que tengáis una buena entrada en el Año Nuevo de parte de Pequeña Recluta, Minuto, y un nuevo miembro de la familia, Pequeño Cthulhu.

Eso sí, ¡me niego a comer las uvas! De ahí no me saca nadie.


Las prisas por hacer algo que no tenía pensado, y tener las manos más torpes del
mundo. Mi maravillosa acuarela terminó salpicándome por todos lados, ja ja...

27 diciembre 2014

Manga: En la misma clase (1)

Posiblemente esta sea la última entrada del año, y qué mejor forma de terminarlo que con este manga.

Reconozco que la primera vez que vi algo de Asumiko Nakamura, salí huyendo. Su estilo de dibujo me parecía tan extraño, ya que no era el típico del manga, que me echó para atrás. Y empecé con J no subete, así, a pelo y sin vaselina. Para quién no lo conozca, se trata de una historia bastante dura con abusos y violencia bastante explícita. Vamos, que no pasé ni del segundo capítulo.

Mucho tiempo después, buscando alguna historia en plan comedia, encontré Sora to Hara. En cuanto vi el dibujo lo reconocí, y me eché a temblar (¡qué mal recuerdo me dejó la jodía la primera vez!). Pero le di una oportunidad, y me alegro de no haber huido (¡No corras, que es de cobardes!). Me encantó, tanto la historia como los personajes. Y ahora adoro su dibujo. Por supuesto, no tenía ni idea que era un spin-off de Doukyusei (En la misma clase).

Cuando la editorial Tomodomo anunció que iba a publicar Doukyusei, e investigué un poco, entonces es cuando empecé a encajar algunas piezas de Sora to Hara (ahhh... o sea que empecé la historia por el final, qué típico de mí).

La música será el detonante de esta historia.
En la misma clase (tomo 1 de 3), de Asumiko Nakamura, de
Editorial Tomodomo. Edición de tapa blanda con sobrecubierta,
consta de 184 páginas.


Sinopsis: Sajô y Kusakabe son dos estudiantes de un instituto masculino, y van a la misma clase. A parte de eso, no tienen nada en común. Mientras que Sajô es un estudiante con un expediente académico impecable, Kusakabe no se preocupa de otra cosa que no sea tocar la guitarra, sin pensar en el futuro. Un día, durante la clase de música, y mientras ensayan una canción del coro, Kusakabe se da cuenta que Sajô no canta. Al principio piensa que a Sajô no le interesa la música, pero cuando descubre que éste no canta porque no sabe interpretar una partitura, se ofrece a ayudarle. Poco a poco, van entablando una relación que se irá convirtiendo en amor. Pero también surgirán los primeros choques entre dos personas que se están empezando a conocer, las inseguridades por esa relación, el plantearse que van a hacer en el futuro cuando abandonen el instituto. Serán sus primeros pasos hacia la vida adulta.

En la misma clase, de Asumiko Nakamura, es una serie cerrada de tres tomos, de género costumbrista, comedia, y romance (yaoi). La historia es muy sencilla, tan normal que es fácil que te puedas sentir identificado, porque todos pasamos por lo mismo en la adolescencia: ¿Qué hago cuando termine el instituto? ¿Voy a la universidad y sigo estudiando? ¿Y qué estudio? ¿Paso de libros y me echo a trabajar? ¿Qué...? Y el desarrollo de la relación de los dos chicos está muy bien llevada. A pesar de lo diferentes que son, se complementan, y lo que les une va siendo cada vez más fuerte.

Los protagonistas me han gustado mucho, cada uno tiene su propia personalidad. Sajô es muy formal, bueno en los estudios, muy centrado, mientras que Kusakabe es más alocado. Hasta la forma de hablar de cada uno es totalmente distinta, ya que Sajô es muy educado, y Kusakabe es un mal hablado y le mete veinte patadas al diccionario. Y sin olvidar al profesor de música, Hara, que menudo personaje XD.


La colorida sobrecubierta...

... y la portada en blanco y negro.

Como sabréis, si habéis leído alguna otra reseña de mi blog, me apasiona el diseño de las portadas y las sobrecubiertas (loca me volví con la presentación de Nijigahara Holograph por parte de Milky Way). Y la del manga que nos ocupa ahora me ha gustado mucho. Una colorida sobrecubierta, en contraste con la portada que esconde debajo, en blanco y negro, con los protagonistas en primer plano. Sencilla pero preciosa.

El estilo de dibujo, como explicaba al principio, la primera vez que lo vi, no me agradó mucho. Esos cuerpos larguiruchos, a veces mal proporcionados. Y los ojos que dibuja en algunas ocasiones, que parece que el personaje ha estado esnifando pegamento, me choca mucho con cómo los dibuja otras veces, con sumo detalle del iris y las pestañas. Sin embargo ahora, me encanta ese trazo fino y detallado. Lo que antes me parecían cuerpos larguiruchos que vayan a desencajarse, ahora los veo como puro movimiento. Los personajes son muy expresivos, transmiten con la cara y el cuerpo.


Sajô y Kusakabe en pleno ensayo del coro.

¡Kusakabe! Atiende en clase y deja de coquetear.




Me encantan este tipo de secuencias. La forma que tiene de narrar, sin palabras, como si fuesen los fotogramas de una película. Con tanta sencillez, y lo mucho que cuenta.


El diseño de los personajes también dice mucho de cómo es cada uno. Sajô va con su uniforme impecable, la corbata bien colocada, portando su mochila perfectamente. Kusakabe, al contrario, va hecho un desastre, con el pelo alborotado, la mochila colgando de cualquier forma, la corbata deshecha, y es el que suele llevar la carga cómica por lo extrovertido que es.

Otro punto a su favor es la naturalidad con la que narra la relación de los dos chavales. Son dos personas que se gustan, dejando de lado que los dos son chicos (igual que en Seven Days, sin montar un drama).



El manga se puede adquirir en la propia web de la editorial, y en tiendas especializadas, a 7.95 €. Ojalá que tras esta historia, se animen a publicar su secuela, Sora to Hara, que tiene de protagonista al profesor Hara.



En conclusión: para quienes quieran leer una historia entretenida, con toques de humor, romance sin ser empalagoso, y ver un estilo distinto al típico manga, esta es una buena opción. Y además una oportunidad de conocer a una gran mangaka como Asumiko Nakamura.


El profesor Hara dará lugar también a algunos momentos cómicos.


Hasta la próxima misión.


Post data: Pequeña Recluta volvió a intentarlo con J no Subete, y esta vez no huí. Nakamura sabe cómo tratar cualquier tema, por duro que sea, y cualquier género.

20 diciembre 2014

Relatos cortos de H. P. Lovecraft

En los últimos días he estado leyendo algo de H. P. Lovecraft. Desde que estaba en el instituto siempre he leído género de terror, y sin embargo, no conocía nada de este autor. Tras escuchar un podcast dedicado a él, me picó mucho la curiosidad, así que le dí una oportunidad.

Lo que he leído son relatos cortos en su mayoría, aunque algunos son de más extensión, como "El que susurra en la oscuridad" o "En las montañas de la locura". Sus relatos te sumergen en un mundo plagado de horrores ocultos que es mejor no descubrir, con seres y demonios antiguos de pesadilla. También habla sobre crueles razas extraterrestres, que podrían acabar con nosotros como si fuésemos mosquitos.

Los libros que han caído en mis manos, de la editorial EDAF.

Es muy descriptivo, tanto, que parece que puedas hasta percibir el hedor de las truculentas escenas que te está mostrando. Desde luego te mete en situación. Su lectura no es sencilla, ya que usa un lenguaje bastante recargado, lleno de adjetivos, y sin apenas diálogo (por no decir ninguno en algunos relatos), con lo que más de una vez tenía que parar y volver a leerme el párrafo, porque ya no sabía qué puñetas me estaba describiendo, ja ja... Aún con esa pega, lo he disfrutado.

Sobre todo "En las montañas de la locura" lo disfruté como una enana, porque empieza como una exploración de un grupo de científicos en la Antártida, y poco a poco se va tornando en pesadilla (hay una parte que parece casi la peli de La cosa). La descripción que realiza de las ruinas de una civilización que se encuentran allí me parece alucinante, parece que la estés viendo realmente por todos los detalles que ofrece. Me encantaría poder ser capaz de dibujar esa ciudad entre las montañas (y lo intentaré, aunque sé que me saldrá un churro).

Lo mejor es, si os gusta el género de terror, darle una oportunidad. Los dos libros que cayeron en mis manos son de la editorial EDAF, pero son de hace años. Actualmente, la editorial Valdemar tiene una gran selección de la narrativa de Lovecraft, muy vistosos, en negro y tapa dura.

Os adjunto el enlace del podcast que escuché, que está muy interesante, ya que te habla no sólo de su obra, si no también de su vida: La órbita de Endor: Especial H. P. Lovecraft

También un par de webs donde hay bastante información acerca del autor:

Tiene un lenguaje bastante recargado, pero he aprendido muchas formas de describir lo "indescriptible". A pesar de mis
esfuerzos, no conseguí que me dijera dónde encontrar el Necronomicón.


Sin más, se despide la Pequeña Recluta a la hora en que las horribles blasfemias inundan la tierra al amparo de la oscuridad.

Hasta la próxima misión. Si sobrevivo.

01 diciembre 2014

Manga: Seven Days (1)

La espera ha sido larga, pero al fin tengo entre mis manitas el primer tomo de Seven Days. Lo leí hace siglos por scans y me agradó mucho la historia. Por eso, cuando supe que iban a publicarla en España, me alegré de que por fin una editorial se animara a traer algo de género yaoi. Y nada mejor que empezar con un manga que tiene una buena historia, unos personajes que se van desarrollando de forma coherente, y un dibujo muy agradable.


Pequeña recluta está la mar de contenta de poder leer algo de género yaoi sin
ayuda de un diccionario de inglés.
Seven Days (tomo 1 de 2). Con ilustración de Rihito Takarai y guión de Venio
Tachibana.
Editorial Tomodomo. Edición de tapa blanda con sobrecubierta, consta de 168
páginas. Su precio es de 7,95 €.

Sinopsis: Una mañana de lunes, Yuzuru Shino, un estudiante de tercer curso, se encuentra en la entrada del instituto a su compañero del club de tiro con arco Tôji Seryô, de primer curso. Éste es bastante popular entre las chicas del centro por aceptar salir con la primera que se lo pida cada lunes, siendo su novio durante esa semana, y llegado el domingo, corta con la chica. Arrastrado por la curiosidad de este comportamiento, Yuzuru le propone en broma que salga con él. Para su asombro, Seryô acepta la propuesta, y se termina convirtiendo en su nuevo ligue.


La ilustración que decora la parte trasera
de la sobrecubierta.
Este primer volumen relata la historia del lunes al jueves incluido. Ambos protagonistas buscan a esa persona de la que puedan enamorarse más allá del físico, o la idea preconcebida que pueden tener de ella. Me agrada la naturalidad con la que se narra la relación. Son simplemente dos personas que se están empezando a conocer, dejando de lado que ambos son chicos.

Para quien sea un poco reacio con este género, o que no le agrade por si hay escenas subidas de tono, con este manga no tiene de qué preocuparse, y la historia es buena, centrándose más en la evolución de los sentimientos de ambos chavales. Así que no dudéis en darle una oportunidad.

El dibujo es bonito y detallado. Tal vez los personajes son demasiado delgados para mi gusto, aunque también es cierto que es de los primeros mangas de Rihito Takarai, y comparando con su dibujo de ahora, se nota bastante la evolución. Aunque aún sigue dibujando personajes muy estilizados, ahora los hace más proporcionados y con más músculo.

Aquí pongo un par de imágenes de los dos protagonistas, para que os hagáis una idea del estilo de dibujo.


Shino meditando qué más hay, aparte del físico, para enamorarse de otra
persona.


Seryô practicando en el club de tiro con arco. Prácticas a las que empieza a
acudir gracias a la insistencia de Shino. Al fin y al cabo, Shino es el mayor,y
en algunos momentos actúa como un senpai que intenta ayudar a su kôhai.
La trama no se centra sólo en el romance de los chavales, si no en la amistad
que van forjando poco a poco.


Acerca de Rihito Takarai, otras obras a destacar son Hana no Mizo Shiro (Sólo la flor lo sabe), Kakemakumo Kashikoki (La novia del espíritu del zorro), y las más recientes Ten Count (a la que estoy enganchadísima; a ver cuando llega al punto diez, XD), y Graineliers (de género fantástico).

Suele ser bastante activa en su cuenta de twitter, colgando a menudo imágenes e ilustraciones.

Avatar de su cuenta de twitter.

Conclusión: una historia entretenida, con romance, algo de humor, y unos personajes a los que les vas cogiendo cariño según vas conociéndolos y vas comprendiendo el por qué de sus acciones. Espero que salga bien esta apuesta, y más adelante traigan más títulos de este género, tan escasos por estos lares.

Hasta la próxima misión.