26 abril 2015

Novela: Los Señores de la Instrumentalidad (2)

Y vuelvo a la carga con esta historia del futuro que tanto me está fascinando, esta vez con el segundo libro de la saga.


Los Señores de la Instrumentalidad II. La Dama muerta de Clown Town, de Cordwainer Smith. Contiene ocho relatos cortos.

En un universo futurista coexisten los seres humanos con otras especies como las subpersonas, animales genéticamente transformados que conservan un aspecto semihumano y poseen una serie de habilidades propias de su especie animal de origen. Dicho universo está gobernado por los Señores de la Instrumentalidad, un grupo dirigente reclutado entre la élite de un millar de mundos.

En este segundo tomo, la figura de los Señores tiene más relevancia, ya que varios de los relatos están protagonizados por ellos. Al fin conocemos de forma más directa a esta clase dirigente, unas veces cruel, otras veces benevolente.

Al igual que el anterior libro, cada relato es un mundo que te plantea cosas completamente distintas. Las cosas más inverosímiles pueden tener lugar en este mundo. Robots que contienen el alma impresa de una persona ya fallecida, animales genéticamente modificados con aspecto casi humano, telepatía y control mental, viajes espaciales, máquinas que predicen el futuro... cualquier cosa que se te ocurra, ahí la encuentras. Pero lejos de ser incoherente, está todo tan bien ensamblado que, una vez pasada la primera impresión, lo lees como si fuera lo más normal del mundo.

El autor, a través de estas historias, hace planteamientos que dan bastante que pensar.

Algunos de los relatos más destacables:


El primer relato y más extenso, que da título al volumen, es La Dama muerta de Clown Town. Se narra el levantamiento de un esclavizado subpueblo, en uno de los planetas colonizados por la Instrumentalidad. Nos encontramos con una sociedad donde los humanos son programados genéticamente, y reciben nombres basados en números. Han perdido la empatía por sus congéneres, y no reaccionan apenas ante el dolor ajeno. Se ha perdido la Humanidad. La revolución del subpueblo será el inicio del despertar de esa humanidad que se estaba perdiendo. Esta lucha del subpueblo culminará en el relato La balada de G'Mell, cuya protagonista, la muchacha-gato G'Mell, conseguirá con ayuda de un Señor de la Instrumentalidad, que su gente tenga los mismos derechos que los hombres verdaderos.

En Bajo la Vieja Tierra, un anciano Señor de la Instrumentalidad se embarca en una misión para dar respuesta al por qué la humanidad cada vez vive menos, a pesar de los avances y las comodidades que se han logrado.

En Los mininos de Mamá Hitton, un ladrón planea llevar a cabo un gran robo en el planeta más rico que existe, Norstrilia. Lo que no sabe es que Mamá Hitton, señora del armamento que protege el planeta, está siempre vigilante. Y de nuevo el tema gatuno... aunque esta vez no es lo que parece. Sin duda, al autor le apasionaban los gatos.


Alpha Ralpha Boulevard, otro de los relatos, tal como lo interpreta
el dibujante Craig Moore.


El lenguaje resulta muy poético, y casi siempre narra como si se tratase de leyendas que han sobrevivido al paso del tiempo. Me llama la atención la forma tan curiosa que tiene de iniciar los relatos:
Ya conocéis el final: el inmenso drama del Señor Jestocost, séptimo de su estirpe, y cómo la muchacha-gata G'Mell inició la gran conspiración. Pero no conocéis el principio: cómo el primer Señor Jestocost recibió su nombre, a causa del terror y la inspiración que su madre, la Dama Goroke, halló en el célebre drama de la vida real de la muchacha-perro P'Juana. Es aun menos probable que conozcáis la historia de P'Juana. Esta leyenda se comenta a veces como el caso de la bruja sin nombre, lo cual es absurdo, pues ella tenía nombre. Era Elena, un nombre antiguo y prohibido. (fragmento inicial de La Dama muerta de Clown Town)
Muchas veces comienza dando por hecho que sabes la historia, como si tú formaras parte de ese universo, y seguidamente te narra la leyenda con todos sus detalles. Primero te echa el anzuelo para despertarte la curiosidad acerca de esa leyenda, y luego ya te pesca, porque quieres saber lo ocurrido.

Como ya he comentado en anteriores entradas dedicadas a esta saga, no son de lectura fácil en cuanto que no paran de plantear ideas, tanto desde el punto de vista del desarrollo tecnológico, como desde el punto de vista más humano. En una sociedad donde la gente es condicionada por una programación que les es impresa al nacer, algunos personajes llegan a plantearse si pueden llegar a ser ellos mismos, si sus decisiones están totalmente sujetas a ese control, o tienen un margen de libertad, se plantean la existencia de Dios, etc... Desde pequeña he visto y leído ciencia ficción, y aún así, ha habido cosas que me ha costado comprender, o que aún no he logrado encajar del todo. Así que no lo recomiendo a quién no esté muy metido en este tipo de género, porque se le puede poner la cabeza como un bombo.

 En conclusión: Muy recomendable para los amantes de la ciencia ficción pura. Un derroche de imaginación, y en muchos momentos, con un discurso muy profundo acerca del ser humano. 

Cuando haya pasado un tiempo prudencial, volveré con la tercera parte de esta saga. Volveré a poner los sesos en ebullición, jejeje...

Hasta la próxima misión.

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2 comentarios:

  1. Tengo muchas ganas de leer esta serie de relatos, de hecho tengo la primera parte en mi kindle desde hace la pera… ¡Pero es que en mi kindle hay como 200 libros! XD
    No, en serio, a ver si me pongo con este pronto, que me has dejado con las ganas… Esa mezcla de imaginación al poder y punto reflexivo típico de la ciencia ficción me encanta :)

    Un bsote!

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    1. ¡Muy buenas! La primera vez que oí hablar de este autor fue en un podcast de La órbita de Endor, en concreto, uno dedicado a Evangelion (que sé que te encanta). Si me enteré de algo de la serie fue porque la vi con spoiler por todas partes, y aún así el final me dejó rota, jajaja...

      El caso es que cuando cayó el primer libro de Cordwainer en mis manos, decidí echarle un ojo, por curiosidad. Y desde las primeras páginas, ya me dí cuenta que aquello era completamente distinto a nada que hubiese leído. Son el tipo de relatos que, o bien sales huyendo diciendo "¡que puñetas es esto!", o te deja totalmente hipnotizado. Creo que no tienen un punto medio. Tal como narra en algunos momentos, me recordaba a Las crónicas marcianas, libro que adoro.

      La pena es que están descatalogados, y el cuarto tomo ya veré donde lo consigo. Habrá que probar en la biblioteca, a ver si suena la flauta, jajaja...

      Dale una oportunidad, a ver qué tal. Como son historias cortas y autoconclusivas, las puedes ir intercalando con otros libros que estés leyendo.

      Espero te animes, que está muy chulo. Un saludo!

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