07 junio 2015

Videojuegos: Fallout 3

Esta es la primera vez que hago una entrada a un videojuego. Desde siempre he jugado, aunque he tenido mis épocas. He tenido mis momentos de dejarme las pestañas en el ordenador, y luego tirarme meses sin tocar un sólo videojuego, ya sea por estar muy ocupada con estudios y/o trabajo, por empacho, o porque mi ordenador era demasiado viejuno para soportar la potencia gráfica de los nuevos juegos.

Desde pequeña, cuando jugaba con un ordenador Amstrad (madre mía, qué viejuna!!!), hasta ahora, es brutal lo que ha evolucionado el tema. Y tampoco me voy a extender mucho, puesto que no soy una entendida en esto. Sólo sé si un juego me gusta. Y este que me ocupa creo que merece una mención, porque me ha dado tal cantidad de horas de ocio que nunca hubiera imaginado con otro. Esta entrada viene a cuento también por el anuncio que se ha hecho estos días atrás, por parte de Bethesda, del lanzamiento del nuevo Fallout 4.





Al parecer, la historia del nuevo Fallout 4 va a transcurrir en Boston. A espera de cuando hagan la presentación oficial el 15 de junio, y den más detalles. Espero que sea tan absorbente como el anterior, si no más. Pero bueno, dejando de lado el nuevo, quiero hacer mi homenaje particular a Fallout 3, con el que tantas aventuras he vivido.

Fallout 3 fue desarrollado por Bethesda Game Studios, y lanzado en 2008, así que ya tiene sus añitos. Se trata de un juego de supervivencia, en el que puedes jugar tanto en primera persona como en tercera. Te presenta un mundo post-apocalíptico, en el que una pequeña parte de la población ha sobrevivido al holocausto nuclear dentro de refugios subterráneos. Tu personaje se encuentra en el Refugio 101. Pero un día, el padre del protagonista abandona el refugio sin una explicación, y eso obliga al jugador a aventurarse en el exterior en busca de su padre y de la verdad.

Una de las razones por las que engancha mucho este juego es por lo abierto que es. Tiene una historia central, que es encontrar al padre del protagonista, pero también hay un montón de aventuras independientes que te van a mantener más que entretenido.


Yermo Capital, lo primero que ves al salir del Refugio 101.

El protagonista va evolucionando según avanza el juego y va adquiriendo experiencia. Cuando acabas de salir del Refugio 101, tu habilidad con las armas es poca, y se nota a la hora de defenderte, ya que te resulta más difícil acabar con las amenazas. Pero con los puntos de experiencia, vas ganando habilidades: te defiendes mejor, posees más fortaleza, ingenio para reparar objetos, habilidades sociales, etc... Posees también gran libertad a la hora de escoger el vestuario, que parece una tontería, pero en este juego es importante, ya que puedes elegir desde llevar ropa cotidiana (que te puede facilitar las cosas al comunicarte con otros personajes), a llevar equipación de combate, trajes antirradiación, o servoarmaduras.

A lo largo del juego también se tiene en cuenta las acciones que realizas, si son positivas o negativas, ya que eso modificará tu karma. Es decir, puedes ir haciendo el bien, salvando a la gente y ayudando, o por el contrario, comportarte como un indeseable, robando y matando inocentes, obteniendo un karma negativo (un pequeño gran cabrón del Yermo). En función del karma que tengas, el juego te presentará distintas opciones. Por ejemplo: en el asentamiento de Megatón vive un ex-saqueador llamado Jericho que, si tienes un buen karma, puedes hablar un poco con él, pero nada más. Pero si tienes un karma malo, tienes la posibilidad de trabajar con él. Y esto es algo realmente interesante, porque te da la posibilidad de vivir distintas aventuras en función de si eres bueno, o si te has dejado llevar al "reverso tenebroso".

Otro punto a su favor es el escenario del juego, que es enorme. Te mueves por las ruinas de Washington D.C., por una enorme y desolada área llamada Yermo Capital, y por distintos asentamientos humanos. Sin olvidar la red de metro y redes de alcantarillado, que son un auténtico laberinto.


Las ruinas de Washington D.C.. Además de andar por las calles, puedes
entrar en algunos de sus edificios e investigar a tu libre albedrío.

Aquí la vista en tercera persona, luciendo la famosa Servoarmadura.

En cuanto a los seres que te encuentras al salir del refugio, hay de todo. Desde supervivientes con los que puedes interactuar, a todo tipo de enemigos, como saqueadores y criaturas mutantes: mutarachas, escorpiones gigantes, necrófagos, hormigas de fuego, brutos supermutantes, y un largo etcétera. Sin olvidar los robots que pululan sin control por el Yermo, algunos de ellos bastante peligrosos.


Una de las peores criaturas con las que te puedes encontrar: el sanguinario.

En el asentamiento de Megatón, tomando una cerveza en el bar de Moriarty.

El robot-ayudante que tienes en tu casa. Porque en este juego tienes un
hogar al que poder volver para recuperar fuerzas, después de tanto
vagabundear y de vivir aventuras.

Como se puede ver por las imágenes, gráficamente es espectacular. Sobre todo caminar por el yermo y ver el horizonte, tan enorme. Aunque para mí es un juego muy grande, también tiene sus puntos negativos, como todo. Uno de ellos son las conversaciones con el resto de personajes, que terminan por ser muy repetitivas. Otro punto flojo son los interiores de los edificios o los túneles, que tienen un aspecto muy similar. Entiendo que al tener tal cantidad de escenarios, terminen por reciclar muchas cosas.


Sin extenderme mucho más, espero que el nuevo Fallout ofrezca una historia tan entretenida, y una gran dosis de aventuras, con la misma libertad, si no más, para poder moverte e investigar ese mundo post-apocalíptico. Y muchos bichos, jeje...

Hasta la próxima misión.

No hay comentarios:

Publicar un comentario