15 febrero 2016

Novela: Botchan

Intentando ponerme al día de todo lo que tengo pendiente por hacer, por fin, le voy a hacer su reseña a la novela Botchan, de Natsume Sôseki, publicada en Japón en 1906. De las cuatro novelas que he leído de este autor, creo que es la mejor para iniciarse con él, porque es la más ágil y fresca, puro entretenimiento.


Título: Botchan
Autor: Natsume Sôseki
Publicada en 1906.
Género: comedia, costumbrista.

La novela nos narra el día a día de un joven profesor de matemáticas que es enviado a la remota isla de Shikoku, para impartir clases en un instituto. Tokiota hasta la médula, deberá acostumbrarse a vivir en un entorno más tradicional y, sobre todo, aprender a lidiar con sus asilvestrados alumnos y con el resto del profesorado. Pero no lo tendrá nada fácil, puesto que se encuentra en una edad en la que sus alumnos le verán como un adulto al que no respetan, y el profesorado, debido a su juventud, le tratará como a un crío.

El relato no es muy largo, apenas 200 páginas, y tiene mucho ritmo, con lo que se lee muy rápido. El autor se inspiró en parte de sus vivencias para crear el personaje de Botchan, ya que él también fue profesor en una escuela rural de Shikoku.

La versión que he leído es la de Editorial Impedimenta, pero he visto que hace poco otra editorial, Sushi Books, también ha lanzado esta novela entre las novedades de este mes de febrero. Así que, para gustos los colores. Si tenéis la oportunidad en la librería de echarle un ojo a ambos libros, para comparar cuál os convence más, perfecto. Yo he quedado muy contenta con la versión de Impedimenta, que además al principio tiene un texto introductorio acerca del autor y la época que le tocó vivir, y unas notas aclaratorias del traductor. Eso sí, casi aconsejo leer la introducción al final, una vez leída la novela, por que mete algunos espoiler (¡Chiquillo, no me revientes la novela antes de empezar! jajaja).

La historia transcurre en plena era Meiji (1868-1912). De hecho, a mitad de relato se produce el final de la guerra ruso-japonesa, así que estaríamos en el año 1905. Nos presenta un retrato, en clave comedia, de la vida en una zona rural, y el choque que sufre el protagonista al tener que trasladarse allí procedente de Tokio. La narración transcurre en primera persona, y desde el inicio, dónde el protagonista relata su infancia, ya nos hacemos una idea del tipo de persona que es. Como él mismo dice, posee una impulsividad innata que siempre termina por meterle en problemas. Impulsivo como es, dice las cosas sin pensar, con total sinceridad, aunque llegue a ser grosero. Cabezota, orgulloso, directo, a veces te dan ganas de darle una colleja. Pero con un fuerte sentido de la justicia y del honor.


La relación de Kiyo y Botchan es de lo mejorcito del
libro. Sin duda, ese cariño por la anciana es el que hizo
que Botchan se ganara mi corazón.
En ningún momento llegamos a conocer su nombre real, si no la forma cariñosa en que lo llama la anciana criada que lo cuidó de pequeño, es decir, Botchan, que es algo así como "niño mimado". Y este es uno de los puntos que más me gustan del libro, la relación de Botchan con Kiyo, la anciana criada. Desde su más tierna infancia, Kiyo es la persona que siempre ha estado a su lado, apoyándole y dándole más cariño que sus propios padres. Era la única persona que le decía palabras alentadoras. Por eso, aún cuando Botchan parte hacia Shikoku, la anciana sigue presente a lo largo de toda la novela, ya sea por las cartas que se envían, por los recuerdos que guarda de ella, o como ejemplo de bondad y honradez para comparar al resto de personajes. Para él, es su baremo de humanidad, y nadie le llega a la altura a Kiyo.


A lo largo de la novela, conoceremos todos y cada uno de los pensamientos de Botchan, y hay momentos que se le ocurren unas ideas bastante hilarantes, e incluso el propio Sôseki se reirá de sí mismo con algunos comentarios como "Los haikus no son para gente como yo, son para maestros como Basho, o para peluqueros cursis", puesto que él mismo se dedicaba a escribir este tipo de poesía.

Otro comentario que me sacó una sonrisa, cuando nuestro Botchan iba a un lujoso restaurante ubicado en la antigua casa de un samurai: "... pensé que convertir la mansión de un guerrero en un restaurante era como hacerse unos calzoncillos con cota de malla."

Botchan es un personaje muy humano, con sus cosas buenas pero también sus taras. Iremos conociendo a más personajes, por supuesto, desde el particular punto de vista de Botchan.

Conclusión: Si alguien quiere empezar con un autor como Natsume Sôseki, pienso que esta es la mejor novela. Ágil, divertida, y de lectura muy amena. A quién le guste conocer un poco cómo era la vida en aquella época, también le puede interesar. Un elenco de personajes de lo más pintorescos, que no darán un respiro a nuestro protagonista. Y sin duda, aunque algo acelerado, uno de los finales que más me han llegado al corazón.

Espero que si no habéis leído nada de Sôseki, os animéis con esta novela. Y si ya le conocíais de antes, ¿alguna que os haya gustado especialmente y que queráis recomendarme?

Hasta la próxima misión.

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