27 junio 2016

Relato: ¡No, no, Rogov, no!


"Si hubiera regido el viejo calendario, habría sido el año 13.582 d.C. Tras la derrota, la decepción, la destrucción y la ruina, la humanidad había saltado a las estrellas."

¡No, no, Rogov, no! (No, no, not Rogov! - 1959) es el primer relato dentro de la cronología interna del universo de los Señores de la Instrumentalidad, de Cordwainer Smith. Fue publicado en la revista If, Worlds of Science Fiction en febrero de 1959. Para conocer el resto de los relatos y de qué trata esta saga, más información aquí.


Revista If de febrero de 1959, dónde se
publicó el relato originalmente.
Nikolai Rogov es una de las mentes científicas más brillantes de la Unión Soviética, y como tal, prisionero de la madre patria puesto que su cerebro es un arma para vencer a los capitalistas. Y como buen ruso que es, fiel a la causa soviética, no tiene ningún problema. Al poco de casarse, él y su esposa, Anastasia Cherpas, otra brillante investigadora, realizan un gran descubrimiento. En 1947, Rogov logra entrevistarse con Stalin, a quién pone al corriente de los progresos que han realizado. El líder soviético no duda en poner a su alcance todos los medios necesarios para que prosigan con sus investigaciones.
Una pequeña aldea se convierte en un pueblo sin nombre, y el bosque que lo rodea en un territorio militar, a disposición del matrimonio Rogov. Acaba de nacer el "Proyecto Telescopio": programa secreto para el desarrollo de una tecnología de control telepático, que se emplearía en misiones de espionaje o manipulación mental. Ambos se entregan a la consecución de la que sería el arma definitiva para acabar con la Guerra Fría, y prevalecer por encima de occidente. Lo que no imaginan es que la tecnología que están desarrollando actuará de una forma que no esperan.


En este relato de apenas 24 páginas, el autor nos traslada a los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial, en una Unión Soviética que mantenía un terrible pulso contra el capitalismo. En un caldo de cultivo como ese, cualquiera podía ser sospechoso de enemigo de la patria, y los ciudadanos vivían con temor a hacer algo que pudiese ser malinterpretado. En esta historia, el matrimonio Rogov se entrega a unas investigaciones que recuerdan mucho al famoso Proyecto MK-Ultra que financiaba la CIA, de manipulación mental y control. Al parecer, en el bloque soviético también había sus equivalentes. Los Rogov llegan a dejar de lado parte de su humanidad, ya que no dudan en usar a prisioneros como ratas de laboratorio. Lo que importa es el fin.

Me parece que el autor consigue condensar en muy pocas páginas la atmósfera que reinaba en aquellos días, ese miedo latente, esa guerra que se libraba, ya no tanto en campos de batalla, si no en laboratorios, buscando la forma de hacerle un jaque mate al contrario con la ciencia en la mano. Era la Guerra Fría, y Smith, como asesor que era en el gobierno de EEUU en aquellos días, debía de estar al tanto de muchas cosas. Supongo que estos relatos en cierto modo le servían de válvula de escape de todo lo que debió vivir. Aunque esto es conclusión mía.

Y este es el inicio de una serie de relatos que nos irán narrando la historia de la humanidad a lo largo de miles de años. A pesar de no haber sido publicados en el orden interno de su universo, tienen una estructura muy compacta, y excepto alguna cosa que no termina de encajar bien, están muy bien hilados. Además, están narrados desde la distancia que da el paso del tiempo, como si fueran leyendas, con lo cual, si algún detalle no termina de casar bien, tampoco tiene gran importancia.

El próximo relato será "Cuando llovió gente". Daremos un gran salto en el tiempo.

Hasta la próxima misión.

20 junio 2016

Manga: Green Blood

De vuelta al salvaje oeste, traigo mis impresiones del manga Green Blood, de Masasumi Kakizaki. Y he de decir que me ha encantado. Aunque he tardado un tiempo en hacerle su entrada, lo terminé de leer al poco de escribir mis impresiones del primer tomo, allá por marzo (la impuntualidad es marca de este blog, ejem).

Green Blood (serie cerrada, consta de 5 tomos)
Autor: Masasumi Kakizaki
Publicado por editorial Milky Way
Blanco y negro, con algunas páginas a color
Género: seinen, western, drama, histórico
Obras publicadas en España: Hideout (reseña aquí), Bestiarius, X-Gene.

Manhattan, 1865. La pobreza, la delincuencia y la prostitución asolan Five Points, enorme barrio marginal donde se agrupan los inmigrantes que llegaron buscando el gran sueño americano, únicamente para terminar a merced de la cruel realidad de una postguerra, donde reina la brutalidad de la mafia y el desasosiego de una policía corrupta. En medio del caos, el joven Luke Burns trabaja en la zona portuaria tratando de vivir honestamente, e intentando mantenerse al margen de los distintos clanes mafiosos que se reparten Five Points. Lo que no sabe, es que el más formidable y temido asesino, a quien llaman Grim Reaper, no es otro que su propio hermano mayor.


Brad Burns, más conocido como el Grim Reaper, trabajando como un temible asesino a
sueldo a espaldas de su hermano.


05 junio 2016

Anime: Shouwa Genroku Rakugo Shinjuu

Al fin traigo el anime de Shouwa Genroku Rakugo Shinjuu. Tenía pendiente esta entrada desde hace semanas. La serie es la adaptación de un manga, creado por Haruko Kumota, y por la información que he encontrado por internet, el manga finaliza este verano con el tomo 10 (información aquí).



Un hombre joven, que acaba de salir de la cárcel, decide presentarse a Yakumo, un importante maestro de rakugo, para pedirle que le acoja como su aprendiz. Al principio, Yakumo no está muy por la labor, pero finalmente decide darle una oportunidad, y lo lleva a su casa, dónde conocerá a Konatsu, hija de otro importante narrador de rakugo que fue acogida por el maestro al fallecer su padre.

Yakumo resulta ser una persona de carácter bastante estricto, y mantiene una relación muy tensa con Konatsu, ya que esta le responsabiliza de la muerte de su padre. A raíz de un suceso, el anciano decide revelar su pasado a Konatsu y a su aprendiz. Comenzará a narrarnos su vida desde su infancia, años antes de la Segunda Guerra Mundial, y cómo conoció a Sukeroku, padre de Konatsu.

La serie está producida por el estudio Deen, y consta de 13 episodios; el primero dura unos 50 minutos, y el resto unos 24 minutos. Fue emitida entre enero y abril de 2016, y por lo que he visto, planean hacer una segunda temporada (información aquí). Nos encontramos ante una serie de género costumbrista con toques de drama, pero también con puntos de humor por la relación tan chocante entre ambos protagonistas.

Konatsu, junto al nuevo aprendiz de Yakumo, recordando las actuaciones
de su padre.


Para empezar, aviso que esta serie no es para todo el mundo, ya que parte de la trama transcurre en el ambiente de los teatros, y hay bastantes actuaciones de rakugo. El rakugo consiste en un narrador que se dedica a contar historias, normalmente de corte humorístico, interpretando distintos papeles, ya sean masculinos o femeninos. El intérprete, ataviado con un kimono, se sienta de rodillas en el escenario ante el público, y representa sus historias sin ningún tipo de ornamento, confiando tan sólo en su oratoria para entretener al público. He leído comentarios de  gente que se aburría con los momentos monólogo. Y es que el rakugo es un protagonista de esta historia, no sólo un trasfondo. Hay bastantes actuaciones, y si no te gusta este arte tradicional japonés, la serie se puede hacer árida.

Unos jóvenes  Sukeroku y Yakumo, preparados para salir al escenario.


A través del relato del anciano Yakumo, vamos conociendo detalles de la sociedad japonesa, desde su infancia como aprendiz, hasta su edad adulta ya como intérprete, durante la posguerra. Nos da a conocer lo jerarquizado que está el mundo del rakugo, y la solemnidad que impregna el paso de una categoría a otra. Sus dudas y temores acerca de su valía para realizar este arte, y su búsqueda interior de lo que realmente desea en la vida. Su complicada relación con Sukeroku, su mejor amigo, a lo largo de los años. La aparición de una mujer, que hará que se tambalee su vida, y será el detonante de gran parte de lo que sucede posteriormente.

A través de Miyokichi conoceremos las dificultades que vivían las mujeres
en una época tan cruda como la guerra y la posguerra.


Me han gustado los personajes por lo imperfectos que son. Tanto Yakumo como Sukeroku tienen unos caracteres bastante complejos, y contrarios el uno del otro. Había veces que me ponía de parte de uno, luego me daban ganas de abofetearlo... El que ambos personajes sean tan diferentes, y en cierto modo rivales, y que sean amigos, da lugar a situaciones en las que no sabes a quién apoyar.

A lo largo de la serie se tocan temas como la censura, ya que antes de la guerra prohíben relatar historias picantes para mantener la moral de la población impoluta. O la situación de desprotección en la que se encuentra la mujer durante aquellos años, sobre todo aquellas que no tienen familia. Sin olvidar que la mujer tampoco podía aspirar a ser artista de rakugo, ya que era un mundo sólo de hombres (como vemos que le ocurre a Konatsu en el primer episodio).

Sukeroku y Yakumo (en el rol de una doncella), a punto de interpretar una
obra juntos. Aquí se produce el punto de inflexión para Yakumo, que por fin
descubre cual quiere que sea su destino.


Visualmente me ha gustado mucho la animación, la ambientación de los teatros y las casas de geishas, y el vestuario está muy cuidado. Si te dejas llevar por las historias que narran en el escenario, aunque es cierto que a veces hablan un poco deprisa y cuesta seguirlo, resultan muy entretenidas. Y el opening, que normalmente me los salto, pues este me lo tragaba, porque la canción me encanta.

En conclusión: Una serie que recomiendo a quién le guste los animes costumbristas con un pequeño toque histórico, y le apetezca conocer una faceta más de la cultura japonesa, como es el rakugo. Advierto que las actuaciones son parte importante de la trama, por si alguien piensa que se las puede saltar. Durante algunas de las actuaciones escuchamos los pensamientos de Yakumo, y vemos cómo va cambiando y evolucionando. Como dije arriba, el rakugo es un personaje más.



Espero no ser tan tardona con la próxima entrada.

Hasta la próxima misión.