20 agosto 2016

Desvaríos vacacionales y problemas blogueriles

Llevo unos meses fijándome en cuáles son las entradas más populares del blog, las que tienen más visitas según las estadísticas de Blogger, para saber un poco qué es lo que más interesa a la gente que visita la página. Obviamente, voy a seguir escribiendo sobre lo que me apetezca, pero si veo que hay un tipo de entrada que no la lee ni el tato, pues no me voy a molestar en hacer más de esas. Al abrir este espacio, hice una entrada sobre el ilustrador Michael Kaluta, muy sencilla, pero le puse todo el amor. Apenas tuvo visitas. Siendo una de mis ideas hablar de mis ilustradores favoritos, la terminé desechando porque veía que sería un trabajo para nada.


El dos años imbatible Dr. Asano, gana con
holgura al resto de competidores.
Bueno, pues desde hace más de un año (o incluso dos, diría yo), en el TOP 10 de entradas populares tenemos a la imbatible reseña del cómic In these words (la acabo de apodar la Usain Bolt de mi blog, jajaja...). Con sus 1167 visitas recibidas en dos años triplica en número a la que está en segundo lugar (creedme, ese número, en mi blog, es una pasada, aunque habrá quien se ría).

He estado más de una vez a punto de borrarla porque está perenne en el lateral derecho del blog, en todo lo alto, cuando creo que es la entrada más loca y descacharrante que he escrito. Me da pena porque hay otras que me he currado muchísimo más, y no consigo que suban para que tengan más visibilidad. He llegado a hacer trampas, entrando repetidamente en las reseñas que más me gustaban para que desbancaran al cómic, pero era tan penoso y lamentable que lo terminé dejando, jajaja...






A todo esto, me surge la siguiente pregunta: ¿Por qué tiene tanto éxito esta reseña en concreto?

Me vienen dos ideas a la cabeza:

1 - Que al ser un cómic difícil de encontrar pirata por la red, en las búsquedas que hacen por google llegan a mi blog pensando que se puede descargar. Para la cantidad de visitas que hay, sólo tengo dos comentarios. O sea que en cuanto ven que no hay nada que descargar, se largan.

2 - Sois todos unos PERVERTIDOS AMANTES DEL SEXO DURO Y SÓRDIDO. Bienvenidos a mi humilde morada.

2 - Hay muchas entradas desde Rusia, lo cual huele a spam, pero casi siempre con esa reseña en concreto. Tampoco sé qué hacer cuando me bombardean desde Rusia, y sin amor (toma chistaco malo), para evitar ese spam. Si alguien sabe cómo actuar en estos casos, pues agradecería unos consejos.



No sé si a vosotros os ocurren también cosas de este estilo con el blog. Artículos a los que les habéis puesto un cariño especial pasan desapercibidos, y otros de los que no esperáis mucha atención se desbordan de comentarios. O habéis sufrido spam masivo durante un tiempo. Os habéis peleado a la hora de maquetar una entrada, y tras media tarde lidiando se queda como si la hubiera escrito un mapache ebrio. No sé, problemas y cosas extrañas del mundo blogueril.

A mí hace meses, hubo varias entradas que me dieron una guerra increíble, pero al punto de acabar al borde del llanto. Y yo antes de llegar a ese punto, paso por muchas fases: mosqueo inicial, seguido de un inicio de insultos suaves, que van aumentando en tono y virulencia, hasta llegar a la fase física (mordisquearme la lengua como quien masca un chicle, arrancamiento de cutículas, rascarme compulsivamente los brazos), hasta que poco a poco alcanzo la fase cuervo (suelo terminar sentada con las rodillas a la altura de la barbilla y achepada hacia adelante cual ave de rapiña). ¿Qué ocurría? Pues que el texto que escribía era invisible. Ahora me ves, y diez segundos después desaparezco. Absurdo. Quitaba formato y empezaba de cero, y daba igual. Aparecía-desaparecía. Envié un reporte del problema, pero como el que oye grillos. De momento, no ha vuelto a pasar. Cruzo los dedos.



Bueno, he desvariado un poco, y todo por culpa de "In these words, o cómo sacar el lado más perverso "(¿qué me fumé cuando lo titulé así?). Sabía que de algo tan turbio no podía salir nada bueno, jajaja.... pero de momento, esta reseña se queda en el blog como fiel reflejo de lo trastornada que llego a estar a veces (¿te has leído un cómic en alemán sin saber alemán? ¿en serio? sehhh, yo soy así).

Si alguien quiere airear sus perversiones blogueriles en los comentarios, me haréis sentir mucho mejor. Es por una buena causa.

Hasta la próxima misión.




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