25 septiembre 2016

Manga: Infierno embotellado


"No sé cuántas veces habré pensado en arrojarme desde lo alto de ese acantilado al que llamamos 'la peana de Dios'. Pero, cada vez, el recuerdo de la desdichada Ayako hace que abandone la idea y lance un suspiro que me destroza por dentro. Porque si yo muero, ella será la siguiente en morir."

Infierno embotellado (Binzume no jigoku)
Tomo único
Autor: Suehiro Maruo
Publicado por editorial ECC (enlace a ECC)
Género: seinen, drama, erotismo
Otras obras de este autor: La sonrisa del vampiro, La extraña historia de la isla Panorama, Dr. Inugami, La oruga...

La relación que guardo con el autor que traigo hoy es un poco extraña. Me perturba y me atrae al mismo tiempo. Y no creo que sea la única persona que siente esto por Suehiro Maruo. El primer contacto que tuve con él fue con el anime que adaptaba su obra Midori, la niña de las camelias. Quedé bastante horrorizada, para qué nos vamos a engañar. Desde entonces, se me quedó clavado su estilo de dibujo y era capaz de reconocerlo a la legua, pero sólo para rehuirlo. Tiempo después, conocí el manga La extraña historia de la isla Panorama, y aunque también tenía detalles retorcidos, no me espantó, y pude apreciar mejor su estilo de dibujo. A partir de ese momento, he intentado darle una oportunidad a su obra, aunque hay algunas por las que me cuesta pasar.

20 septiembre 2016

Cerebros voladores, hormigas gigantes y demás fauna

El otro día estuve intercambiando unas palabras a través de twitter con Aurora Poins (@tiempoliterario), y recordé por qué razón me abrí el blog. Digamos que en mi entorno no tengo muchas personas con las que comparta aficiones, y el blog fue mi válvula de escape para escribir de las cosas que me gustan, y conocer más a través de otra gente que escribe de los temas que me interesan. Con los libros aún puedo coincidir con algún amigo, pero en cuanto a manga, anime y cine, me cuesta más.


De hecho, un conocido me hizo sentir como un bicho raro al pensar equivocadamente que porque me gusten las pelis de monstruos, ovnis y demás, significa que me gusta cualquier estupidez de Youtube en la que salga un tío con un mocho de fregona en la cabeza hablando de marcianos. Vamos a ver, me gusta el cine clásico de ciencia ficción, terror y fantasía, así que no mezclemos churras con merinas. Me gusta ese cine de los años 40, 50... en el que la falta de medios la suplían con un auténtico derroche de imaginación y con buenas historias, aunque al extraterrestre de turno se le viese la cremallera del disfraz. Otras tenían tramas tan delirantes que era imposible no partirse de la risa, y pasar un rato genial.


La humanidad en peligro, Invasores de Marte, El increíble hombre menguante, El cerebro del planeta Arous... tantas que me vienen a la cabeza, y que me han hecho pasar momentos tan buenos.

Y esto me lleva a lo siguiente: no he hablado en el blog nada de ese cine, siendo como fue mi mayor fuente de alimento en la niñez. Así que he pensado hacer una nueva sección con esas películas clásicas. Algunas las tengo más frescas en la cabeza por haberlas visto hace relativamente poco; de otras solo guardo imágenes sueltas en mi infancia. Iré maquinando poco a poco, y espero traer para el mes que viene la primera película. No aconsejo esta sección a los puristas de los efectos especiales ("¡Pero si se nota que es de mentira, qué cutre!"), porque os pueden explotar los ojos.

Ummm, esto me recuerda que aún tengo pendiente ver Plan 9 del espacio exterior, de Ed Wood.

Hasta la próxima misión.


Menuda jaqueca se va a llevar a su planeta...


02 septiembre 2016

El dragón, Rashômon y otros cuentos

Hace como año y medio que comencé a leer algo de literatura japonesa. Ya había leído un par de libros de Haruki Murakami, por ser el más conocido. Pero a raíz de ver una serie de anime llamada Aoi bungaku (creo que he hablado de ella veinte veces, jaja...), que se basa en clásicos japoneses, me anoté unos cuántos nombres y obras. Uno de los autores era Akutagawa Ryûnosuke.

El dragón, Rashômon y otros cuentos
Autor: Akutagawa Ryûnosuke
Editorial Quaterni
Género: relatos cortos, drama, histórico, autobiográfico

El dragón, Rashômon y otros cuentos, de Akutagawa Ryûnosuke (1892-1927), es un recopilatorio de relatos pertenecientes a distintos momentos de su trayectoria profesional, por lo que podemos ver su evolución, desde los relatos que escribía al principio inspirados en leyendas de los períodos Heian y Edo, hasta el final con historias en las que el protagonista era un alter ego suyo, o directamente autobiográficos. Sabía que la lectura iba a ser densa porque ya conocía alguna historia, pero terminé más exhausta de lo que imaginaba, porque el libro exige que pongas de tu parte, y ahora iré explicando por qué.



¿Me ha gustado? Sí, y además he aprendido un montón. Pero también he tenido momentos que lo he pasado mal, porque la parte autobiográfica llega a ser opresiva, y yo estaba en un momento de defensas bajas.

Lo cierto es que no tenía muy claro cómo estructurar esta entrada, así que he decidido redactarla tomando el esquema del libro para mayor claridad. La parte introductoria es bastante extensa, y da la sensación de que la mayoría de la información es superflua, por lo que me salté parte de ella. Craso error. Al comenzar a leer los relatos me di cuenta que había cosas que no se me sostenían, por desconocimiento de la historia japonesa y de la propia vida del autor.