15 octubre 2016

Clásicos CiFi: Vinieron del espacio (1953)

Me ha costado un poco decidirme por qué película clásica empezar esta nueva sección. Al final me he decidido por Vinieron del espacio por tenerla más fresca, y porque la historia original viene de la mano de Ray Bradbury, y se nota su toquecillo. Una cosa hay que tener clara a la hora de acercarse a estas películas: hay que dejarse llevar, y no ponerse a analizar los efectos especiales, o la credibilidad de algunas cosas. Yo estoy acostumbrada a este cine, pero sé que hay gente que no ha visto cine clásico de ciencia ficción, y si se ponen a medir con el rasero de hoy en día, es difícil que se puedan disfrutar. Muchos de estos clásicos, años más tarde, han dado lugar a obras maestras que han bebido de ellos, y eso es un mérito que no hay que olvidar.

Iré comentando sin desvelar nada, y hacia el final avisaré con una alerta de espoiler, ya que hay datos que creo merecen ser mencionados del propio guión, pero pueden desvelar parte de la trama. Así que vamos al lío.


Vinieron del espacio (It came from outer space)
Estreno: 1953 (USA), B/N y 3-D, 81 minutos.
Productora: Universal International
Director: Jack Arnold
Productor: William Alland
Guión: Harry Essex, a partir de una historia de Ray Bradbury


Sinopsis: John Putnam (Richard Carlson), un escritor y astrónomo aficionado, está una noche observando con el telescopio junto a su novia Ellen (Barbara Rush), cuando un cuerpo incandescente atraviesa el cielo e impacta en una zona del desierto de Arizona, cerca de dónde se encuentran. Deciden ir a ver de qué se trata, y cuando llegan a la zona del impacto, encuentran un enorme cráter. John desciende para investigar el objeto, y descubre que se trata de una nave extraterrestre. Pero una avalancha entierra la nave, y al no contar con pruebas que lo demuestren, tanto el sheriff como el resto de ciudadanos no le creen. Mientras John y Ellen intentan obtener pruebas, algunos habitantes del pueblo empiezan a actuar de forma extraña.


Como imaginaréis, tanto esta película como muchas otras de aquellos años son reflejo del miedo al otro, al que es diferente, debido al contexto político que vivía Estados Unidos, en plena Guerra Fría. Esta película está llena de momentos de desconfianza por parte del protagonista, porque llegará un momento que no sabrá en qué o quién confiar, y si toma una resolución equivocada, las consecuencias pueden ser gravísimas. Creo que el mantener el suspense sobre lo que traman los alienígenas es uno de sus puntos fuertes.

Ray Bradbury ya gozaba por aquellos años de cierta popularidad, y esta fue, al parecer, su primera incursión realizando guiones para cine. La historia original se llamaba El meteoro, y el productor William Alland estaba maravillado con el guión de Bradbury. Pero los ejecutivos del estudio se ve que no opinaban lo mismo, y encargaron al guionista Harry Essex que lo rehiciera. Al final, la historia quedó más o menos igual salvo que le dio formato de guión estándar, conservando la esencia del original.

Para dirigir la película contrataron a Jack Arnold, director también de un clasicazo como El increíble hombre menguante (1957), basado en una novela de Richard Matheson (tengo que traer una novela de este hombre YA), La mujer y el monstruo (1954), Tarántula (1955)... vamos, de todo lo que me gusta, jajaja... Se decidieron por este director porque era uno de los mejores a la hora de rodar en 3-D. En aquellos años, Hollywood empezó a experimentar con nuevas tecnologías para atraer más público al cine, debido a la enorme competencia que tenían con la televisión. El número de espectadores que iban a las salas había decrecido mucho, y los estudios se esforzaban por ofrecer algo que la televisión no pudiera darles. De todas formas, la fiebre del 3-D no duraría mucho, puesto que su exhibición resultaba muy problemática, ya que requería salas acondicionadas y más personal.

La mayor parte de la película transcurre en el desierto de Arizona (en realidad rodado en California), pero hay escenas que fueron recreadas en un enorme plató de la Universal. Me parece buena idea que gran parte de la trama transcurra en el desierto, porque la sensación de soledad y el temor a que aparezca lo desconocido resulta más opresiva (aunque hoy en día cueste más asustarse).

El departamento que se encargó de diseñar al extraterrestre creó dos modelos, y los mostraron al estudio para que eligieran el que más les convenciera. El diseño que fue rechazado sería utilizado más tarde para encarnar al mutante de Metaluna de la película This island earth (1955), y francamente, creo que hicieron una buena elección, porque el rechazado, a mí por lo menos, me da bastante risa. Jack Arnold, para mantener el misterio sobre el alienígena y que no se filtrase ninguna imagen, parece ser que rodó las escenas donde salía en un día, y luego lo destruyeron para que nadie ajeno al estudio pudiese ver su aspecto.

Aquí el mutante de This island Earth, en plena faena
asesina. Válgame.
Sobre la banda sonora, aunque la persona que sale en los créditos es Joseph Gershenson, he encontrado distintos datos en internet y en mi bibliografía. Por un lado, tengo como músicos no acreditados a Henry Mancini (imagino sería de sus primeros trabajos, y por eso no aparece en los créditos, lo cual tampoco me parece bien), e Irving Gertz. Y Herman Stein al parecer compuso los momentos musicales con el instrumento theremín, que le da un toque totalmente marciano (si habéis visto Ultimátum a la Tierra, la de 1951, os sonará la musiquita extraña y vibrante).

Me parece una película muy digna, y entretenida, y aunque el paso del tiempo no suele ser muy benigno sobre este tipo de producciones, creo que se sigue viendo bastante bien. Y siendo una película de serie B, con lo ajustado que debe ser el presupuesto, el resultado es muy bueno, y te hace pasar un buen rato.

Los actores hacen un buen trabajo, tanto que la actriz que interpreta a Ellen (Barbara Rush) ganó un Globo de Oro a nueva promesa femenina.

La peli perfecta para pasar una tranquila tarde de sofá, mantita, y café calentito.

Y ahora, comento unos detalles que pueden conllevar espoiler (el texto viene en rojo). Quién quiera guardarse un poco de sorpresa, que pare aquí de leer. Abajo del todo, dejo las fuentes de información, para quién tenga curiosidad.

Espero traer otro clásico de ciencia ficción o fantasía el mes que viene.




..........¡¡¡ALERTA ESPOILER!!!..........

QUIÉN NO ME HAGA CASO, QUE SE ATENGA A LAS TERRIBLES CONSECUENCIAS DE LA MALDICIÓN DE LA CABRA LOCA... XD


Ray Bradbury realizó dos versiones de la historia: una dónde los alienígenas eran malvados y venían a invadirnos, y otra en la que simplemente están de paso mientras realizan reparaciones en la nave para irse pacíficamente. Ofreció ambas versiones al estudio, y eligieron la segunda.

Ray Bradbury afirmó: "Yo quería exponer a los invasores como seres que no eran peligrosos, lo cual no era muy habitual". Debido a esto, gran parte de la trama se sostiene en la desconfianza del protagonista ante la petición de estos seres, que sólo le piden tiempo para reparar su nave e irse. Hasta el final de la película no conoceremos si se trata de una mentira o no.

Como comenté arriba, los clásicos suelen ser inspiración para posteriores obras. En este caso, para Encuentros en la tercera fase (1977), de Steven Spielberg. No sé hasta qué punto será verdad esta anécdota, pero al parecer Ray Bradbury acudió a una proyección previa de esta película, y al finalizar, Spielberg aprovechó para preguntarle qué le había parecido, porque deseaba conocer su opinión. Spielberg le dijo a Bradbury: "Encuentros en la tercera fase no habría nacido si yo no hubiese visto Vinieron del espacio seis veces cuando era pequeño. Gracias."


..........¡¡¡FIN DE ESPOILER!!!..........


Fuentes de información:


Hasta la próxima misión.

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