05 diciembre 2016

Novela: El castillo ambulante

A finales de septiembre, a través de Twitter y con motivo de la iniciativa #LeoAutorasOct, supe de una lectura conjunta que se iba a realizar de El castillo ambulante, de Diana Wynne Jones (1934-2011). La lectura surgía por parte de la web La nave invisible, para conmemorar el 30 aniversario de la publicación del libro, y para recordar el quinto aniversario de la muerte de su autora. Me hubiera gustado sumarme a la lectura, pero por falta de tiempo, al final no me fue posible. Un mes después, me hice con el libro, y me sumergí en las aventuras de Sophie a bordo de este singular castillo. Esperaba encontrar el mundo que nos presenta la adaptación animada de Hayao Miyazaki (es una de mis favoritas de Ghibli), y lo que encontré es un mundo mucho más amplio, y bastante diferente.


El castillo ambulante (Howl's moving castle, 1986)
Autora: Diana Wynne Jones
Editorial Berenice (enlace aquí)
Género: fantasía, juvenil
Otras obras: El castillo en el aire, La casa de los mil pasillos, Hexwood, Cristal embrujado...


Nos encontramos en el país de Ingary, donde la magia y los demonios existen de verdad. Sophie Hatter es la mayor de tres hermanas, hijas del dueño de una sombrerería. A la muerte de su padre, y para poder afrontar las deudas que les han quedado, su madre consigue colocarlas como aprendices en otros negocios, a excepción de Sophie, que se quedará en la tienda aprendiendo. Los días pasan monótonos y aburridos, mientras Sophie no hace otra cosa que adornar sombreros en la trastienda. Hasta que un día aparece en la sombrerería la Bruja del Páramo, y le lanza un hechizo que la convierte en una anciana. Tras esto, decide salir en busca de una solución, y terminará encontrando cobijo en el castillo ambulante que merodea por las colinas, y que pertenece al temible Mago Howl.

Esta novela la conozco hace relativamente poco. Ni siquiera a raíz del estreno de la película, ya que yo vi la adaptación de Miyazaki unos cuántos años más tarde, cuando me la prestó una amiga. La verdad es que literatura juvenil apenas he leido, pero ni de jovencita. Yo empecé a leer relativamente tarde (sin contar libros obligatorios del colegio/instituto), sobre los 15 años, y me lancé de cabeza al terror adulto (Drácula, Frankenstein, algunos de Stephen King...), con lo cual juvenil más bien poco. Y es una espinita que tengo clavada, y a la que me gustaría poner remedio (por ejemplo, La historia interminable no la he leido, y me llama un montón).


Esta portada de la versión inglesa de la editorial Harper Collins me encanta.
Podéis ver las portadas de los otros dos libros de la saga de Howl en
esta página. Son preciosas.


Pero bueno, vamos al lío. El castillo ambulante (1986) es el primero de una serie de tres libros, ambientados en el mismo universo, pero que se pueden leer de forma independiente: El castillo en el aire (1990), y La casa de los mil pasillos (2008).

A la hora de leer el libro, olvidaos de la película, ya que hay personajes que cambian, situaciones diferentes, y aunque el tema de la relación entre Howl y Calcifer es el mismo, todo lo que lo rodea difiere mucho.

El castillo, según Miyazaki, es
increíble. Me encantan las patas
de gallina.
La historia es muy ágil, y tiene bastante sentido del humor. Me gusta cómo se las ingenian las hermanas para darle la vuelta a la tortilla y hacer lo que realmente desean, y no aquello que ha decidido su madre que deben hacer con su futuro. Por otro lado, tenemos a Sophie, que ha asumido que su destino es ser menos afortunada que sus hermanas, y por tanto, no hace nada para cambiar su vida, y se va volviendo cada vez más retraída y temerosa de lo que hay más allá de la tienda en la que trabaja. La aparición de la Bruja del Páramo será el acicate para sacarla de ese estado, y para que se aventure a salir al mundo en busca de una solución para esa maldición que le han echado. Como suele decirse, al mal tiempo, buena cara, y eso es precisamente lo que hace Sophie, que lejos de hundirse en la miseria por verse convertida en una anciana, se lo toma con una filosofía envidiable:

- No te preocupes, viejo trasto - le dijo Sophie a su rostro-. Pareces bastante sana. Además, este aspecto se parece más a quien realmente eres.


La relación entre Sophie y Howl es de lo mejor, porque ella no para de soltarle en la cara todo aquello que considera que está mal, en vez de temerle por ser un "terrible Mago", como se supone que debería ser. Ha habido diálogos entre ellos con los que me he reído un montón, ya sea por la acidez de Sophie, o por lo narcisista de Howl. Desde luego, la relación de estos dos es cualquier cosa menos pastelosa, que es algo que no soporto.

Y sin duda alguna, con quién más me he sorprendido ha sido con el propio Howl, porque tiene una historia detrás que al principio me dejó desubicada, pero una vez encajas las piezas, me parece que es maravillosa.

Hay personajes que me han ganado el corazón, como Michael, el joven aprendiz del Mago; Calcifer, que no sé porqué, pero me lo imaginaba como un ser achuchable aún siendo fuego, jajaja... ¡¡¡que te vas a quemar las manos, insensata!!! Y las hermanas de Sophie, que aún siendo tan jóvenes, tienen clarísimo lo que quieren hacer con sus vidas, y persiguen su objetivo.

En conclusión: Una novela llena de magia y fantasía, divertida, con personajes entrañables, y una protagonista decidida y valiente. La he disfrutado mucho, y me parece una muy buena novela juvenil para regalar a los jóvenes lectores. Es lo primero que leo de Diana Wynne Jones, y no creo que sea lo último. Estoy descubriendo a muy buenas autoras gracias a La nave invisible, y esta es una de ellas.

Hasta la próxima misión.


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