18 febrero 2017

Clásicos CIFI: ¿Qué sucedió entonces? (1967)



Para esta tercera entrega de clásicos, traigo una película de la productora Hammer. Aunque se la conoce más por sus producciones de terror, dentro de la ciencia ficción destaca su saga del Dr. Quatermass: El experimento del Dr. Quatermass (1955), Quatermass II (1957), y ¿Qué sucedió entonces? (1967).


Un aplauso para el titulador oficial de España. ¡Qué grande!
Esta entrada, aunque resulte un poco extraño, la voy a dedicar a la más reciente, ya que es mi favorita y la que he visto más veces. No descarto que las otras dos aparezcan más adelante, pero mi corazoncito necesita hablar de esta primero. Ello no resulta ningún problema ya que los argumentos son independientes.

Al revisionar la película he recordado detalles, y buscando información, me he dado cuenta de la riqueza de ideas que tiene. Eso sí, el que pone los títulos en castellano aquí ha hecho un alarde de imaginación, porque traducir Quatermass and the pit como ¿Qué sucedió entonces?, ejem... ni yo con un ciego de bolitas de alcanfor.




¿Qué sucedió entonces? (Quatermass and the pit). También conocida como Five million years to Earth.
Estreno: 1967 (Reino Unido). Color. 97 minutos.
Productora: Hammer
Director: Roy Ward Baker
Productor: Anthony Nelson Keys
Guión: Nigel Kneale, basado en una historia original suya.
Reparto: Andrew Keir, Barbara Shelley, James Donald, Julian Glover, Duncan Lamont, Bryan Marshall.

Londres. Durante unas ampliaciones en el metro, en la estación de Hobb's End, los obreros encuentran en el subsuelo unos restos óseos. Hasta allí se desplaza el doctor Mathew Roney (James Donald), junto con su equipo de arqueología, para investigar el hallazgo. Mientras están dando a conocer a la prensa el descubrimiento, junto a los restos aflora lo que parece ser la superficie metálica de una bomba, con lo que el yacimiento será acordonado por los militares, al mando del coronel Breen (Julian Glover). Acompañando a los militares se encuentra el Dr. Quatermass (Andrew Keir), un científico especialista en cohetes. Ante el disgusto del Dr. Roney por no poder continuar su trabajo, los militares van desenterrando el artefacto, que resulta tener más aspecto de nave que de bomba. Ambos científicos, con la ayuda de Barbara Judd (Barbara Shelley), asistente del Dr. Roney, van desentrañando poco a poco el origen de ese objeto, y lo van relacionando con una serie de antiguas leyendas de casas encantadas y poltergeist que salpican la zona de Hobb's Lane. Ante los datos que van recabando, las conclusiones a las que llegan son cada vez más inquietantes, puesto que podrían hacer tambalear el conocimiento que se tiene de la humanidad.




Origen de la historia

Tanto esta película como las dos anteriores son adaptaciones de un serial televisivo que se emitía en la BBC. El primero de estos seriales, The Quatermass experiment, fue emitido en 1953, y cautivó a la audiencia británica. Su guionista, un joven Nigel Kneale, escribió una fascinante historia de ciencia ficción y horror, y dio vida a un personaje que se volvería muy popular, el doctor Bernard Quatermass. La productora Hammer se interesó por esta historia, y en 1955 llegaría a la pantalla grande, con dirección de Val Guest. Fue esta película la que salvó a la productora Hammer de la quiebra, ya que en aquel momento, su situación financiera era tan crítica que durante 1955 solo pudo producir un largometraje (Women without an end). Tras su estreno, se convirtió en un gran éxito que sirvió de espaldarazo para que la productora se interesase más en los géneros de ciencia ficción y terror.

El segundo serial de la BBC, Quatermass II, fue emitido en 1955, con guión también de Kneale. La Hammer no tardó en hacerse con los derechos de esta historia, y sería dirigida otra vez por Val Guest, llegando a los cines en 1957.

El tercer serial de la BBC, titulado Quatermass and the pit, se emitió entre 1958-1959. La Hammer vuelve a interesarse por el guión, y Kneale trabaja en su adaptación con la intención de rodarse durante 1963. Pero la productora no consigue financiación, y se ve obligada a aparcarla de momento. Mientras tanto, se centran en el género de terror que tanto éxito les estaba dando. En 1964, Kneale retoca el guión y hace una versión para un presupuesto más bajo, pero siguen sin conseguir la financiación. Será en 1967 cuando por fin Quatermass and the pit llegué a los cines, esta vez dirigida por Roy Ward Baker, que terminará convirtiéndose en uno de los más destacados directores de la productora.

Para facilitar el estreno en los países que tenían una censura más dura, se editaron varias versiones de la película, ofreciendo distintos grados de violencia. Curiosamente, a España llegó en 1968 en su versión íntegra.

Quatermass and the pit se convirtió en novela en 1960, escrita por el propio Nigel Kneale, y publicada por la editorial Penguin Books.

A partir de aquí, voy a tocar aspectos de la trama que si no se ha visto la película os la puede reventar un poco. Si seguís leyendo es bajo vuestra responsabilidad.

Hacia el final de la entrada indico, como siempre, las fuentes de información, y un podcast monográfico de la saga con muchos datos interesantes.

Dentro de un par de meses espero traer otro clásico (he decidido hacer estas entradas de forma bimestral, para tener margen de hacerlo tranquilamente y en condiciones). Disfrutad de las aventuras de Quatermass, que merece la pena darle una oportunidad.


..........¡¡¡ALERTA ESPOILER!..........
QUIÉN NO ME HAGA CASO, QUE SE ATENGA A LAS TERRIBLES CONSECUENCIAS DE LA MALDICIÓN DE LA CABRA LOCA

Durante la reconstrucción de Londres, tras la Segunda Guerra Mundial, se encontraron en el subsuelo bastantes restos medievales, lo que le dio a Kneale la idea de que en unas obras del metro apareciese algo aún más antiguo, una extraña nave marciana que llevaría unos cinco millones de años enterrada. Una nave que de alguna forma se mantiene viva, y es capaz de manifestarse generando fenómenos extraños a su alrededor, lo cual terminará por dar lugar a misteriosas leyendas de fantasmas y apariciones demoníacas en la zona, desde muchos siglos antes. Una idea parecida podemos encontrarla en la novela Los Tommyknockers, de Stephen King: una mujer encuentra "algo" enterrado en sus tierras, empieza a cavar, y termina desenterrando una enorme nave que irradia una energía que va afectando a todo el pueblo. No sé si King tomó inspiración de esta historia de Quatermass, pero el parecido es enorme. Esta novela es de las primeras que leí de adolescente sin ser lectura obligatoria, y me encantó. Por eso, cuando vi la película más tarde, el asociar una cosa con otra me gustó mucho.



La película es bastante crítica con los militares y los políticos. Quatermass dedica su trabajo a crear cohetes con los que llegar al espacio y poder colonizar, con una visión de futuro más pacífica, sin embargo, el coronel Breen y los cargos políticos pretenden usar sus avances para imponerse durante la guerra fría. Aún cuando se han extraído los cuerpos extraterrestres del interior de la nave, Breen sigue empecinado con que es un arma de terror utilizada por los nazis, tal es su ceguera y obsesión por la guerra.

Barbara Judd será quién encuentre pistas relacionando la nave con sucesos y leyendas de fantasmas que vienen de siglos atrás. Historias que salpican la zona de Hobb's End, y que han provocado que los edificios sean abandonados por sus habitantes porque algunos aseguran haber visto al demonio. Me encanta la osadía de Kneale de hacernos llegar a la conclusión de que somos fruto de la manipulación de esos marcianos, unos marcianos que en el imaginario de los humanos han sido representados como demonios. En un momento dado, Barbara llega a decir que "Hob es un apodo para... el Diablo." Me extraña que en España, con la censura que había para algunas cosas, no hubiesen censurado semejante idea. ¡Somos los hijos del Diablo! Me parece una idea grandiosa.



Hacia la parte final, Londres se convertirá en un caos total, en el que parte de la población, influida por la energía que despide la nave, empezará a perseguir y a asesinar a aquellos que no hayan sido influidos por la conciencia marciana, que no sean parte de la colmena, y por tanto, son diferentes, dando lugar a una especie de limpieza racial. Kneale se inspiró en las tensiones raciales que se estaban produciendo en Reino Unido, en concreto, los disturbios raciales que se dieron en Notting Hill en el verano de 1958.



Tanto la trama como la atmósfera que tiene la hacen una película muy especial para mí. No me importa absolutamente nada que los marcianos sean saltamontes gigantes de cartón piedra. La falta de presupuesto les obligó a recurrir a soluciones tal vez cutres (que a mí me encantan los bichos, ojito), pero eso se suple con creces con una historia maravillosa salpicada de ideas brillantes, y metiendo el dedo en la llaga cuando es necesario.

..........¡¡¡FIN DE ESPOILER!!!..........






Fuentes de información:

  • Rumbo al infinito, las 50 películas fundamentales del cine de ciencia-ficción, de Pablo Herranz (1998). Editorial Midons.
  • Arañas de Marte. Video-guía de invasiones alienígenas. Por Pedro Duque (1998). Editorial Glénat (colección Biblioteca Dr. Vértigo).
  • Web de IMDB (link).
  • British cult classics - Quatermass and the pit, by Frank Collins (September 2011), en la web de Cathoderaytube.
  • Podcast Luces en el horizonte - Especial Hammer Nº 1 Quatermass. Monográfico de la saga, en la que se analizan las tres películas, sin ahorrar espoiler. Solo recomendable si conoces la saga, o no te importa conocer los misterios.
  • Canal oficial de Youtube de la productora Hammer. Os dejo la lista de reproducción que pone a disposición la productora por si queréis echar un ojillo. Aunque opino que es mejor no cotillear demasiado por si pierde el misterio.
Hasta la próxima misión.


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