20 noviembre 2017

Relatos de fantasmas, de Edith Wharton

Segunda entrada de la iniciativa Leo Autoras Octubre. Por que más vale tarde que nunca, jejeje... Este libro lo terminé ya entrado noviembre. Como sospechaba, no me iba a dar tiempo a leer demasiado de lo que me había propuesto, pero estoy contenta porque, aunque no me ha cundido mucho, lo que he leído me ha gustado bastante.

Este ha sido mi primer contacto con Edith Wharton (1862-1937), y ha sido una grata experiencia. Aunque al principio me dejaban un poco descolocada sus relatos, finalmente los fui apreciando, y sobre todo, me ha gustado su forma de narrar, y cómo te va introduciendo de forma sutil en los misterios.


Relatos de fantasmas (1904-1937)
Autora: Edith Wharton
Editorial Alianza (Biblioteca de fantasía y terror)
Traducción: Francisco Torres Oliver
Género: terror, misterio
Otras novelas: La edad de la inocencia, La casa de la alegría, La solterona...

Este volumen contiene once relatos cortos escritos entre los años 1904 y 1937, poco antes de su muerte.

¿Por qué me dejaron un poco descolocada al principio? Sencillamente por que esperaba unos cuentos de fantasmas más al uso, con apariciones vaporosas caminando y asustando en la noche, o algo por el estilo.

Sin embargo, Wharton te planta unos fantasmas tan físicos que ni el protagonista ni tú os dais cuenta de su cualidad sobrenatural. Hay relatos donde la entidad sobrenatural no es tanto el fantasma de un difunto, si no más bien una proyección psíquica de algún personaje, un desdoblamiento de la personalidad que hace surgir el lado oscuro que todos llevamos dentro. Wharton consigue crear situaciones inquietantes dentro de la normalidad simplemente alterando una rutina: una campanilla que suena cuando no debería, una mujer que espera a su marido para comer y ve que se retrasa, un caballero que está visitando una antigua casa y es vigilado por unos pequeños y silenciosos perros... Pequeños detalles que poco a poco se van sumando a otros, y empiezas a percibir que ahí se esconde un misterio.

Voy a comentar por encima los relatos que más me han gustado:

- Los ojos (1910). Tras una excelente cena en casa del anciano señor Culwin, sus invitados se dedican a relatar historias de fantasmas. Finalmente, uno de los invitados le pide a Culwin que relate algún suceso sobrenatural que haya vivido, y el anciano así lo hace. Les contará cómo durante su juventud fue acosado por una siniestra entidad oscura que se le aparecía en mitad de la noche, a los pies de su cama, y sin moverse, no dejaba de vigilarlo con una terrible mirada. A mí este relato me pareció bastante espeluznante, porque me venía a la cabeza el tema de los visitantes de dormitorio y, uffff.... Yo soy de esas personas que se ponen programas de misterio de madrugada, en la camita y a oscuras. Como tiene que ser, jajaja...

- Kerfol (1916). Un caballero que se encuentra en la Bretaña francesa, decide visitar Kerfol, una antigua mansión fortificada que está a la venta. Una vez allí, encuentra que no hay nadie que le muestre la mansión, tan solo unos pequeños perros. De regreso a casa del amigo que le hospeda, y tras relatar cómo ha transcurrido su visita al caserón y lo extraño que le resultaba todo, le relatan la dramática historia que albergó el lugar.

- El grano de la granada (1931). Charlotte está inquieta ante la llegada de unas extrañas cartas a su marido. A pesar de la felicidad que le ha traído a él, y su esfuerzo por crear un hogar cómodo para ellos y los dos hijos que tuvo él con su difunta primera esposa, Charlotte siente que hay algo intangible que ensombrece la tranquilidad de su marido.

- El Día de Difuntos (1937). La señora Clayburn, tras sufrir una caída y romperse una pierna, se ve obligada a permanecer en reposo durante el fin de semana, hasta que el lunes vuelva el médico para ver su evolución. Pero en una gran casa de campo, con varios empleados de servicio que pueden ocuparse de ella, no hay de qué preocuparse, ¿o sí? Una historia bastante particular y desasosegante, en la que si no se hubiese dado ninguna solución del enigma, creo que también hubiese quedado redonda. Aunque no deja claro lo que sucedió, te hace unas sugerencias que no me conquistaron, pero eso ya es cuestión personal. La tensión que logra crear jugando con el silencio, a pleno día, en un lugar que hasta ese momento había sido un hogar apacible y cómodo, es magistral.

Esta es una pequeña muestra de lo que podéis encontrar en este recopilatorio. Habrá historias que queden perfectamente cerradas y explicadas. Otras os dejarán con la ceja levantada porque no dan una respuesta clara al misterio, y empezaréis a divagar posibles soluciones. A veces, la causa que produce terror será algo muy concreto; otras veces será una sensación de inquietud que irá en aumento, cuya causa sea más difusa.


La edición que he leído trae un prefacio escrito por Wharton en el que habla sobre la creencia o no en fantasmas, y cómo los escritores de historias sobrenaturales lo tienen más complicado a la hora de asustar a los lectores, ya que estos cada vez usan menos la imaginación. Medita sobre cómo va cambiando el mundo, cómo la tecnología va inundando poco a poco la vida diaria con la electricidad, la radio, el cine, y cómo en un mundo tan acelerado puede haber espacio para los fantasmas. También hace un pequeño repaso por algunos autores que admira de este género. Y en las últimas páginas del libro hay unas notas autobiográficas, en las que Wharton relata cómo de niña sobrevivió al tifus, y la posterior convalecencia, en la que leía muchos libros, entre ellos, uno que la aterrorizó especialmente, y le haría sufrir un miedo indefinido y acechante. Me parece muy interesante para conocer mejor a su autora y el porqué escribe este tipo de terror.



Un recopilatorio que me ha gustado mucho, y sin duda leeré más obras de esta autora. Espero que os haya picado la curiosidad, y lo disfrutéis como lo he hecho yo.

Hasta la próxima misión.


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