31 diciembre 2018

Unas letras desde la invernal guarida de la Pequeña Recluta



Como todos los años, y fiel a mi estilo desastroso, llega la Pequeña Recluta para felicitaros las fiestas a destiempo. Pero como más vale tarde que nunca, espero que disfrutéis de estos días con vuestros seres queridos, y que el Nuevo Año venga cargado de cosas buenas.

Quería hacer una entrada del estilo "Propósitos para el blog para 2019", como la que hice el año pasado, pero me he dicho "¡Qué coño! Si vas a hacer lo que te dé la gana". Así que no, no tengo ningún propósito concreto, solo sobrevivir a las asperezas de la vida (ya estoy en modo pucheritos, ainsss...).

Bueno, voy a resumir un poco cómo se me ha dado este año que está a punto de finiquitar. Y ya os puedo anunciar que no he cumplido prácticamente nada de lo que pretendía. No he leído apenas cómics ni mangas, algunos de los libros que tenía en mente tampoco los he leído, he visto poquísimo anime, y en los últimos meses me he dedicado a empezar libros y a dejarlos tirados porque me daba la pereza. También es cierto que de septiembre hasta hace cosa de unas semanas, mis circunstancias personales han sido muy complicadas y no me daba la vida para centrarme, así que no me voy a fustigar.


Pero no todo va a ser tan dramático. Este año me ha servido para añadir a mi lista de autores favoritos a dos más. Por un lado Pilar Pedraza, de la que este año he leído dos novelas que me han encantado, La perra de Alejandría y La fase del rubí, se ha convertido en una de mis autoras de género de terror y sobrenatural fetiche. Tengo en la estantería en espera Mystic Topaz, que espero que caiga este año que entra.

Por otro, Edogawa Rampo, del que he leído a lo largo de este año los siguientes libros: El extraño caso de la isla Panorama, La bestia ciega, y La mirada perversa (del que me acabo de dar cuenta que no hice entrada, con lo que me gustó). Me encanta su forma de hurgar en lo más oscuro del alma humana, y sacar a la luz las miserias más retorcidas y mórbidas. Por algo es uno de los maestros del género eroguro. Para el año que entra me gustaría leer El lagarto negro, que ya lo tengo desde hace un tiempo, y Los crímenes del jorobado.


Si tuviera que destacar un libro que haya leído este año, sin duda elegiría Kallocaína, de Karin Boye. Me encantó cuando lo leí, pero según ha ido pasando el tiempo, y más viendo todo lo que está pasando en la actualidad, tanto a nivel de sociedad como de  política, no puedo evitar recordar muchos momentos de la novela. Cómo juegan con las personas, cómo nos manipulan y controlan a través del miedo y la desconfianza. La novela de Orwell, 1984, es maravillosa; pero Kallocaína parte de un protagonista que está totalmente adoctrinado y convencido de la ideología del Estado, y ver a través de sus ojos y, cómo poco a poco, todo aquello de lo que estaba seguro se empieza a tambalear, me parece sublime. Si os gustan las historias de género distópico, la recomiendo mucho.

Como dije al principio, no voy a hacerme una lista de propósitos, pero sí que me apetece un montón ir echándole el lazo a algunos libros de Reediciones Anómalas, proyecto colaborativo que se dedica a recuperar autores de temas de misterio y forteano. Hace unas semanas me hice con Emisarios del engaño, de Jacques Vallée, un ensayo centrado en el fenómeno ovni, y cómo la ciencia no es capaz de afrontar e intentar explicar estos fenómenos a la sociedad, dando como resultado el surgimiento de grupos sectarios de supuestos contactados que dicen poder dar respuesta a las dudas de la gente, algunas veces resultando en sectas peligrosas.

Me llama mucho la atención otro ensayo de Carl Gustav Jung, Un mito moderno. De cosas que se ven en el cielo, que parece interpretar el fenómeno ovni desde un punto de vista psicológico. Y también van a publicar dentro de unos meses Las profecías del Mothman, de John A. Keel, que es una historia que me flipa.

Os dejo aquí el enlace a la web de Reediciones Anómalas para que echéis un ojillo a lo que tienen publicado de momento, que es muy chulo para quien le guste este tipo de temática.

Poco más, que intentaré ser constante, aunque ya sabéis que soy bastante errática. Lo que sí que me he planteado es hacer entradas más ligeras, como las que suelo hacer algunas veces divagando sobre algún tema, porque me parece que le dan cierta frescura al blog, en vez de tanta reseña seguida.

Espero que tengáis una buena salida de año, y mejor entrada. La Pequeña Recluta os espera el año que viene.

Hasta la próxima misión.


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