16 mayo 2018

Novela: El extraño caso de la isla Panorama



"Bienvenidos a una utopía perversa y exquisitamente malsana, un paraíso artificial donde el amor, el sexo y la muerte se funden y confunden para deleite de su tirano creador y de los lectores más retorcidos."

Con estas líneas presenta Satori en la contraportada a la novela que traigo hoy. Y para un alma oscura como la mía, que aparezcan las palabras perversión y malsano ya es suficiente para que me tire de cabeza a por ello. Es la segunda vez que me interno en el retorcido universo de Edogawa Rampo (1894-1965), y reconozco que me encanta revolcarme en las miserias humanas, y ver hasta donde puede llegar un personaje con tal de conseguir su delirante objetivo. Ya conocía esta historia a través de su maravillosa adaptación a manga por parte de Suehiro Maruo, pero esto no ha mermado el interés que me ha despertado la novela, que la he leído en dos sentadas.


El extraño caso de la isla Panorama (Panorama tô kidan - 1926)
Autor: Edogawa Rampo
Editorial Satori
Traducción: Yoko Ogihara y Fernando Cordobés
Género: suspense, crimen, ero-guro
Otras obras: Los casos del detective Kogoro Akechi; La bestia ciega; Los crímenes del jorobado...

Hirosuke Hitomi es un escritor sin éxito que lleva una vida mediocre realizando trabajos mal pagados. Hastiado del mundo que le rodea, sueña con crear un paraíso utópico donde recluirse, y vivir rodeado de belleza y placeres sensuales. Pero sin dinero solo es eso, un sueño. Sin embargo, el destino se pondrá de su parte al enterarse de la muerte de un antiguo compañero de universidad con el que guardaba un enorme parecido físico, e ideará un plan para hacerse pasar por un "resucitado" Genzaburo Komoda. Para ello, fingirá su propio suicidio, y una vez eliminada su propia existencia del mundo, sustituirá al fallecido Komoda. Fingirá haber sufrido catalepsia, y haber despertado en la tumba, de la cual consigue salir milagrosamente. Una vez es llevado a casa de la adinerada familia Komoda, consigue engañar a todos con su farsa. Pasado un tiempo prudencial, decide tomar la enorme fortuna que ahora posee y llevar a cabo su utopía en una pequeña isla a la que llamará Panorama. El único escollo que puede dar al traste con su plan es Chiyoko, la joven viuda de Genzaburo, que sospecha que es un farsante, y de la que Hirosuke no puede evitar enamorarse.


Edogawa Rampo admiraba la obra de Poe, y en esta novela queda del todo patente. El tema del enterramiento prematuro, la forma tan explícita de describir los detalles más mórbidos y escabrosos, un personaje protagonista que no se hace ningún planteamiento ético sobre el delito que está cometiendo, sin olvidar las referencias explícitas a Poe.

Me gusta cómo desarrolla al protagonista, cómo te expone su psicología. Te presenta a un hombre que no hace por integrarse en la sociedad, y que prefiere sumirse en sus propias fantasía. Un tipo triste de vida anodina, que te puede caer bien o mal, pero que a parte de soñar, no ha hecho nada malo, y en un momento dado, da el paso y atraviesa todas las líneas rojas. Lo único que necesitaba ese hombre para caer al lado oscuro era un empujoncito, y la muerte de ese conocido hace que toda la maquinaria se ponga en marcha. Una vez que todo se pone en marcha, Hitomi hace lo que haga falta para llevar a su fin el objetivo que se ha impuesto, y será capaz de sacrificar todo. Así de enfermiza es su obsesión por conseguir ese paraíso. Y aún siendo un personaje que te produce repulsa por sus actos, no puedes dejar de sentir curiosidad por aquello que bulle en su cabeza. 

Al igual que en el relato William Wilson, de Poe, donde se nos relata el sentimiento de antipatía que llega a sentir su protagonista hacia su compañero de estudios, cuyo parecido es tal que parecen dos gotas de agua, en esta novela también hace uso del tema del doble, donde queda patente que lo que siente Hitomi por su antiguo compañero de estudios no es precisamente aprecio.

"Ahora se enteraba de que su supuesto gemelo había muerto, lo cual le produjo una impresión mucho más profunda que la muerte de cualquier otro de sus compañeros.  Desde la universidad arrastraba hacia él un sentimiento oscuro, como si le persiguiera su sombra. Quizás por eso no se sintió triste. Había algo inquietante en su muerte, sí, pero no triste. Podía calificarlo de sorpresa o, mejor aún, de un presentimiento macabro, enigmático."


Adaptación a manga por Suehiro Maruo,
licenciado por editorial ECC.
Por otro lado, tenemos la tensa relación que se establece entre el farsante y la joven Chiyoko, ya que Hirosuke tiene que mantener cierta distancia con ella, y no tener ninguna relación íntima para no verse desenmascarado. Chiyoko se encuentra atrapada entre la sospecha de estar conviviendo con un usurpador, y la atracción que siente por ese extraño, una atracción casi mórbida porque le perturba, y al mismo tiempo le estimula ver todo lo que está creando en esa isla. En más de una ocasión me preguntaba por qué demonios Chiyoko no confesaba sus sospechas a alguien, y no sabía qué pensar. Tal vez Chiyoko cumple el perfil de esposa joven y sumisa, y se calla todo para sus adentros, o tal vez la atracción por ese extraño era más fuerte que la sensatez.

No es una novela demasiado larga, y se puede leer en un par de tardes tranquilamente. Una vez que empiezas, es fácil dejarse arrastrar por la enfermiza mente de su protagonista, y disfrutar de su paraíso artificial lleno de belleza, lujuria y obsesiones.


Al final del libro hay un interesante epílogo escrito por Jesús Palacios donde nos habla de la obra de Edogawa Rampo, cuáles eran sus temas recurrentes y sus influencias, y profundiza en detalles de la propia novela para entenderla mejor.

¿Habéis leído algo de este autor? Yo, por mi parte, espero ir leyendo más cosas de él porque me encanta esa forma que tiene de mostrar el lado oscuro, lo enfermizo y lo criminal.

Hasta la próxima misión.




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